Endodoncia Microscópica

Expertos de máxima precisión.

Endodoncia para salvar el diente

La endodoncia es la rama de la odontología que se dedica a la prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de la pulpa dental. Consiste en la eliminación del tejido pulpar (nervio) que está dentro de las raíces dentarias con el fin de mantener el diente y su función masticatoria. El factor desencadenante más frecuente de la infección que provoca la inflamación es la caries, el desgaste dental debido al roce interdental o algún tipo de traumatismo.

La incorporación del microscopio y las lupas de aumento en el campo de la odontología ha supuesto un avance tecnológico sin precedentes. Podemos realizar trabajos con máxima precisión y seguridad,  y conseguir resultados extremadamente precisos y rápidos.

¿Qué es la Endodoncia microscópica?

El procedimiento es igual que el de una endodoncia convencional, pero en lugar de tener la vista directamente sobre la zona a tratar, el odontólogo mira a través del microscopio o de unas gafas de aumento microscópicas que permiten ampliar la visión para que el endodoncista trabaje con más precisión y seguridad, obteniendo así resultados óptimos.

La visión de la zona a tratar en espacios tan pequeños como es el interior de un diente, es mucho más amplia. Esto significa que se apreciarán mejor las zonas a tratar y la intervención será más precisa.

Aunque puede usarse en todos los casos que requieran endodoncia, es especialmente útil en aquellos casos más complicados como retratamientos (volver a realizar la endodoncia por periodontitis apical persistente en dientes ya tratados y que no curan), dientes con dificultades anatómicas, conductos calcificados, etc.

Ventajas de la endodoncia

Es el único tratamiento que permite salvar un diente cuando la caries ha afectado al nervio.

Es la técnica más conservadora para salvar la pieza original.

Se realiza en una única sesión con anestesia local.

Elimina patologías provocadas por los restos de pulpa que se quedan en el interior del diente, como son los granulomas y quistes, a veces de gran tamaño y que frecuentemente no causan síntomas al paciente hasta que no tienen años de evolución.

Se evita la pérdida de las papilas que se produce al perder los dientes.

Preguntas frecuentes

El tratamiento es necesario cuando existe un daño grave que afecte a la pulpa dentaria.

Posibles causas:

  • El diente afectado presenta una caries profunda. Las bacterias traspasan la dentina y llegan a parte o a la totalidad de la pulpa.
  • Traumatismo dental: La rotura de un diente por un golpe puede exponer directamente el tejido pulpar y hacer necesaria su extirpación. El traumatismo puede interrumpir la vascularización del diente y llevar a la necrosis de la pulpa o pérdida de vitalidad.
  • Erosión dental. El desgaste de la superficie del diente por causas mecánicas (bruximo) o químicas (reflujos gástricos, consumo de ácidos, etc.) puede llegar en ocasiones a ser tan intenso que afecte a los tejidos interiores del diente.
  • Enfermedad periodontal (lesiones endoperiodontales) o prostodóncicos.

En muchos casos, resulta ser la última oportunidad para mantener una pieza dental.

Los síntomas que anuncian la necesidad de una endodoncia son dolor de forma intensa y constante, molestias al masticar, una mayor sensibilidad al frío o al calor, cambio del color del diente o la aparición de un flemón.

  • Unirradicular: Se practica en dientes que solo tienen una raíz, y un solo conducto radicular, como los incisivos centrales y laterales.
  • Birradicular: Se realiza en los dientes que cuentan con dos conductos radiculares, aunque solo dispongan de una raíz, como los segundos premolares superiores.
  • Multirradicular: Se hacen en los dientes que tienen tres o más conductos radiculares, como los molares superiores e inferiores.

Hay que tener en cuenta que pueden darse diferencias anatómicas entre los dientes, por lo que el endodoncista tendrá que determinar el número de conductos para elegir el tipo de endodoncia más oportuno.

La intervención se realiza en una sola sesión, aunque en algunas ocasiones puede ser necesario una sesión más.

Después de someterse a una endodoncia es recomendable seguir una serie de pautas:

  • Esperar a que termine el efecto de la anestesia para empezar a masticar. Así evitaremos mordernos.
  • No masticar alimentos duros durante el tiempo que transcurra entre la endodoncia y la reconstrucción final del diente. De este modo protegemos el diente de posibles fracturas indeseadas. Una vez que la reconstrucción final esté hecha, se puede volver a masticar con normalidad.
  • Cuidado con el hilo dental. La higiene dental después de una endodoncia debe ser igual de rigurosa que la habitual. En cuanto al hilo dental, deberemos pasarlo con especial atención entre la reconstrucción provisional (si la hubiese) y el diente adyacente. La intención es no provocar el deterioro o la caída de la zona reconstruida.
  • Medicación analgésica-antiinflamatoria. Los días inmediatamente posteriores a la endodoncia se puede notar una cierta sensibilidad en la zona. Incluso se pueden sentir molestias de diversa intensidad dependiendo de donde se produzca la reacción de inflamación.
  • Tratamientos como el blanqueamiento interno, reconstrucciones estéticas, carillas o coronas pueden resultar necesarios con el paso del tiempo (meses o años). Permitirán solucionar problemas estéticos. El cambio de color respecto al diente natural, derivado de la pérdida de vitalidad del diente es uno de ellos.

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En la Clínica Aviñó Mira nuestro especialista, el Dr. Javier Alfaro, ejerce su especialidad en exclusiva, con él sentirás total tranquilidad y te resolverá todas tus dudas.

Nuestra Clínica

Clínica Aviñó Mira se encuentra ubicada en el centro de Valencia con más de 400 metros cuadrados en los que cada detalle cuenta. Combinamos la comodidad para nuestros pacientes con la incorporación de tecnología de última generación en un entorno único.